Nuestro Biólogo – Jimmy Japón

De los campos de Quilanga a la protección del hogar de la vizcacha ecuatoriana

Crecido en una familia humilde de agricultores del cantón Quilanga, al sur de la provincia de Loja, Jimmy Luis Japón encontró desde muy temprana edad en el campo una escuela de vida. Su infancia transcurrió entre las labores agrícolas junto a sus padres, aprendiendo a sembrar, cultivar y comprender los ciclos de la naturaleza. Rodeado de montañas, bosques secos y afloramientos rocosos, desarrolló una estrecha relación con el paisaje que hoy define gran parte de su trabajo. Para él, la naturaleza nunca fue un lugar lejano; fue el entorno donde creció, trabajó y construyó su identidad.

Fue precisamente en esas montañas donde conoció por primera vez a la vizcacha ecuatoriana (Lagidiumahuacaense), un mamífero endémico del sur del Ecuador que habita entre grandes formaciones rocosas y que, pese a su singularidad, permanece poco conocido para la mayoría de la población. Aquellos primeros encuentros despertaron una curiosidad que, con los años, se transformó en un compromiso por comprender la especie y contribuir a su conservación.

Actualmente forma parte de la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), donde ha desarrollado investigaciones relacionadas con la ecología de la vizcacha ecuatoriana y los ecosistemas rupícolas que constituyen su hábitat. Su trabajo se ha enfocado en comprender aspectos fundamentales de la historia natural de la especie, su distribución, preferencias de hábitat, alimentación y las amenazas que enfrentan sus poblaciones. Paralelamente, participa como miembro de la Asociación Ecuatoriana de Mastozoología, preside el Ecoclub Quilanga y forma parte de iniciativas ciudadanas como Guardianes del Fuego y Guardianes del QhapaqÑan, espacios desde los cuales impulsa acciones de conservación de la biodiversidad, prevención de incendios forestales y protección del patrimonio natural y cultural del cantón.

 

Durante los últimos cinco años, su trabajo ha estado orientado a la conservación de la biodiversidad del sur del Ecuador. Sin embargo, los grandes incendios forestales registrados entre 2019 y 2024 marcaron un antes y un después en esta labor. Las llamas afectaron varios hábitats críticos de la vizcacha ecuatoriana, destruyeron cobertura vegetal, redujeron la disponibilidad de alimento y alteraron ecosistemas que tardan décadas en recuperarse. Estos acontecimientos evidenciaron que la investigación científica, por sí sola, no era suficiente; era necesario actuar directamente sobre el territorio para reducir las amenazas antes de que ocurrieran nuevas emergencias.

Como respuesta a este escenario, Jimmy también colaboró en procesos de planificación para la conservación, entre ellos la creación de las Áreas de Conservación y Uso Sustentable (ACUS) del cantón Quilanga junto a Naturaleza y Cultura Internacional, fortaleciendo mecanismos locales para la protección de ecosistemas estratégicos. Desde 2024 forma parte además del Plan Provincial de Manejo Integral del Fuego y participa activamente como brigadista forestal en labores de prevención, preparación y control de incendios, integrando el conocimiento científico con la experiencia de trabajo en campo y la participación comunitaria.

Este recorrido permitió consolidar una propuesta de conservación con un enfoque innovador: proteger a la vizcacha ecuatoriana no únicamente mediante el estudio de su biología, sino reduciendo una de las principales amenazas que enfrenta su supervivencia: los incendios forestales.

Con esta visión nació el proyecto «Protecting the Home ofthe Ecuadorian Vizcacha: Urgent Strategies AgainstWildfires in Critical Areas for the 2025–2026 Dry Season», una iniciativa que fue seleccionada en una convocatoria internacional dirigida a jóvenes profesionales menores de 33 años dedicados a la conservación de la biodiversidad en América Latina. La propuesta recibió el respaldo de Re, organización internacional dedicada a prevenir la extinción de especies y conservar algunos de los ecosistemas más importantes del planeta.

El proyecto tuvo como objetivo principal reducir el riesgo de incendios forestales en hábitats prioritarios de la vizcacha ecuatoriana mediante una estrategia preventiva desarrollada directamente en territorio. Para ello se identificaron los sitios con mayor vulnerabilidad, se construyeron y mantuvieron cortafuegos en sectores estratégicos, se retiró vegetación que incrementaba el riesgo de propagación del fuego, se controlaron pinos presentes dentro de algunas vizcacheras y se establecieron barreras verdes con especies nativas para fortalecer la resiliencia del paisaje. Todas estas actividades fueron desarrolladas con la participación de brigadistas locales, comunidades, propietarios de predios e instituciones aliadas.

Más allá de las intervenciones físicas, el proyecto fortaleció la articulación entre la investigación científica, la gestión del territorio y la participación comunitaria. Las jornadas de socialización permitieron compartir con las comunidades la importancia de conservar la vizcacha ecuatoriana y comprender que la prevención de incendios no solo protege a una especie amenazada, sino también las fuentes de agua, la biodiversidad, los medios de vida rurales y el patrimonio natural del sur del Ecuador.

Actualmente, el proyecto ha concluido con éxito su primera fase de implementación. Los cortafuegos construidos y las acciones de mantenimiento ejecutadas antes del periodo de mayor riesgo de incendios constituyen una medida concreta para reducir la vulnerabilidad de los hábitats críticos de la especie. Al mismo tiempo, los resultados obtenidos han abierto nuevas oportunidades para fortalecer el monitoreo, la restauración ecológica y el trabajo conjunto entre instituciones, comunidades y organizaciones internacionales comprometidas con la conservación de la vizcacha ecuatoriana.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio